Negocian la expropiación del Beti-Jai

24
marzo
2010

Pertenece a Frontón

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MADRID- El futuro del único frontón de pelota vasca que queda en Madrid podría resolverse en un pequeño periodo de tiempo. El pasado 1 de febrero la propietaria del Beti-Jai –la empresa Tarcosul Gestión S.L., domiciliada en Guipuzcoa– solicitó al Ayuntamiento de Madrid que iniciara un proceso de expropiación de la parcela situada en el número 7 de la calle Marques de Riscal, en el distrito de Chamberí. Un poco más de dos semanas después, el 17 del mes pasado, era el Consistorio quien pedía a los propietarios nuevos documentos relativos a descripciones técnicas y gráficas del terreno, planos y las escrituras de los mismos. 
El Ejecutivo que dirige Alberto Ruiz-Gallardón está estudiando «muy seriamente», según fuentes municipales consultadas por LA RAZÓN, la posibilidad de que la titularidad del frontón pase a manos públicas. La Ley de patrimonio protege este solar como Bien de Interés Cultural y es precisamente por este motivo por el que el frontón madrileño carece de valor monetario para sus propietarios que se han negado en los últimos tiempos a rehabilitar el edificio.
Dado el estado de deterioro que presenta en la actualidad, su expropiación sería la única manera de reparar al menos los elementos que corren peligro de caer a la calzada o colapsar la infraestructura. Esta es precisamente la opción que prefieren los componentes de la plataforma «Salvemos el frontón Beti-Jai» que lleva años intentando devolver la vida al solar. Antes de iniciar las negociaciones para cambiar la titularidad del Beti-Jai, el Ayuntamiento de Madrid aprobó hace dos años un plan de obras de mantenimiento para el frontón. Este plan, que afectaba a las humedades, la fachada y el forjado, entre otras cuestiones, fue aprobado por la Comisión Institucional para la Protección del Patrimonio Histórico-Artístico. Pero la rehabilitación, aunque se inició, se paralizó al poco tiempo.
Ante esto, el Servicio de Conservación y Edificación Deficiente del Ayuntamiento dictó una orden de ejecución sustitutoria. Es decir, el Consistorio asumía la ejecución del plan de mantenimiento ante la desidia de la propiedad. La sorpresa llegó cuanto, el pasado mes de enero, los técnicos municipales visitaron el frontón para programar las obras y los dueños se negaron a entregarles las llaves para que tuvieran libre acceso. De hecho, hasta se instaló una caseta de obras en el exterior, que tuvo que ser retirada al poco tiempo.
El penúltimo capítulo de este baile entre la administración y los propietarios, mientras el frontón del siglo XIX se cae a pedazos, tuvo lugar a finales de febrero, cuando el Ayuntamiento hizo un nuevo requerimiento a los dueños para poder acceder al interior con el fin de que en siete días autorizasen la entrada. Ese plazo concluía esta semana y la propiedad volvió a negarse a entregar las llaves. Ahora, el consistorio ha solicitado un auto judicial para acometer las obras en ejecución sustitutoria, por lo que el inicio de los trabajos, al margen de las negociaciones para la expropiación, será inminente.
2,3 millones de euros
El Frontón Beti Jai («siempre fiesta» en vascuence) se levantó en el última década del siglo XIX y en 1977 recibió la declaración de Monumento Nacional. Fue inaugurado el 29 de abril de 1894 y estuvo en funcionamiento hasta el año 1919. Con la Guerra Civil sus instalaciones fueron reconvertidas en comisaría y, durante los primeros años de la dictadura franquista, sirvió como lugar de ensayo de bandas musicales vinculadas a la Falange Española. En 1977 fue comprado por 2,3 millones de euros por la sociedad vasca Frontón Jai Alai, que, inicialmente, pretendía su recuperación para uso deportivo

Fuente: La razon.es