Fernando Belasteguín, de vender palas a ser el amo del pádel durante los últimos 15 años

27
febrero
2017

Pertenece a General / Padel

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Muy pocos consiguen estar en la cima y no acomodarse. Es difícil no relajarse cuando a nadie le sorprende que ganes. La competencia siempre es buena, obliga a superarte. Messi tiene a Cristiano. Nadal a Federer. Márquez a Lorenzo y Rossi. En pádel, Bela reina solo. El argentino Fernando Belasteguín lleva 15 años consecutivos liderando el ranking del World Padel Tour. Nadie le discute el puesto, nadie es capaz de hacerle bajar.

Nació en Pehuajó, cerca de Buenos Aires. «Allí no teníamos ni cines ni teatros, para entretenernos nos pasábamos el día en la cancha haciendo actividad física», explica a EL MUNDO. Como buen argentino empezó con el fútbol. Fue central durante un tiempo, hasta que construyeron una pista de pádel al lado de su casa. «Los equipos de Buenos Aires no querían defensas, querían a los que metían goles. Me di cuenta de que con el pádel podía viajar y conocer Argentina. Con el fútbol, no», confiesa BelaA los 15, debutó como profesional e inició su camino hacia el liderato eterno.

Tras triunfar en su país, con 19 años decidió probar suerte lejos de su casa. «Mi compañero [su compatriota Matías Díaz, actual número cinco del ranking] y yo emprendimos la odisea. Consistía en jugar un mes en el circuito español. Estaban empezando a venir los mejores jugadores del mundo. Y a mí me gusta competir siempre contra los mejores», recuerda el argentino. Eso sí, antes tuvo que apañárselas y conseguir dinero para costearse el viaje. Su primera visita a España, en 1998, la financió vendiendo palas. «A partir de ahí empecé a venir todos los años hasta que en 2001 me quedé definitivamente».

Durante 13 años compartió éxitos con el argentino Juan Martín Díaz, hoy por hoy, el noveno mejor jugador del mundo. En 2002 consiguieron proclamarse reyes del pádel y, desde entonces, ninguna pareja logró destronarles. Triunfaron juntos hasta 2015, cuando se separaron. «Vi que era el final de una etapa y se lo planteé. Él habría preferido jugar un par de años más. Ha sido la decisión más inteligente y la más difícil que he tenido que tomar en mi carrera profesional», aclara. «Nadie, desde que comenzamos hasta que acabamos, puede decir que nos sacó de ahí arriba. No nos merecíamos terminar en otra posición que no fuera el número uno».

Los dos últimos años ha jugado junto al brasileño Pablo Lima, con quien se ha mantenido en la cima. Con 37 años, aún ve lejos su retirada. «Como mínimo quiero jugar cinco más, hasta los 42», revela. «El pádel es un deporte que permite jugar hasta una edad bastante avanzada». Además, las lesiones no le asustan: «No hay día en que no me duela alguna parte del cuerpo, pero es una sensación que me encanta, me hace sentir que sigo siendo deportista profesional». Aunque considera que su récord «no ha sido muy bueno para que se tome en serio el pádel», Bela ha marcado una época y lo sabe: «Como mínimo van a tener que pasar 15 años más para que alguien me quite el récord».

El pádel es el segundo deporte más practicado de España con más de tres millones de jugadores, solo por detrás del fútbol. Aun así, muy pocos pueden vivir de él. «A nivel profesional es un deporte muy nuevo. Para ganarte bien la vida lo tienes que combinar haciendo cosas en los clubes», explica. A pesar de ello, Fernando Belasteguín se siente un afortunado. Dedicarse al pádel le permite entrenar por las mañanas, dirigir la escuela de su club de Cornellà y pasar las tardes junto a sus tres hijos. «Para mí esto no tiene precio, me considero una persona con la grandísima suerte de ser dueño de mi tiempo. Por eso me voy a cuidar para poder ser profesional la mayor cantidad de años posible».

Es un deporte muy joven, no llega a los 50 años de historia, pero está de moda. Fernando Belasteguín lo admite: «No tiene mucha visibilidad, pero porque le faltan años. No podemos pretender aún tener el mismo espacio que deportes que tienen más de un siglo de antigüedad». A pesar de ser tan nuevo, no para de crecer. Cada año los torneos tienen más espectadores y el número de federados no para de aumentar, casi 60.000 en 2016Bela está convencido: «Al pádel ya no lo para nadie».

Fuente:El Mundo 

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