El control de la pelota en el mundo

23
noviembre
2011

Pertenece a Frontón

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La Federación Internacional de Pelota (FIPV) opera desde 2003 en Pamplona, primero en el trinquete de Mendillorri y en los últimos años en la Rochapea, en el número 67 de la calle Bernardino Tirapu. Desde que el Gobierno Vasco le desalojó del irunés Palacio de Urdanibia dirige desde la capital navarra los designios de la pelota en el mundo, a través de un estrecho contacto con sus 24 países federados.

Dos trabajadores son los encargados del día a día federativo, uno menos que antes del traslado: el irunés Josean Iraundegui y la pamplonesa Beatriz Martínez Oneca. El primero se encarga de las relaciones con los países afiliados y la segunda de la tesorería, el material, la logística la web, los convenios o la contabilidad. Entre los dos elaboran los dossiers, las propuestas de patrocinio, las memorias o planes de acción.

El presidente Dominique Boutineau y su brazo derecho, el vicepresidente Jean Baptiste Dunat, ambos de Biarriz, pasan al menos un día por semana en la sede, y le corresponde al secretario general, el pamplonés Ángel Arraiza, estar más encima del día a día. Además, en la junta hay otros cuatro navarros: Joaquín Arbeloa, Rafa Araujo, José Mari Echeverría y Maite Ruiz de Larramendi.

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Reuniones espaciadas

Dada la diseminación de la actividad y procedencia de los diez miembros del Comité Ejecutivo y sobre todo de los veinte de la Junta Directiva, no queda otro remedio que espaciar las reuniones. El primero se reúne cada 40 días en Pamplona, el segundo suele hacerlo cada dos años con motivo de una competición con varios países y, curiosamente, el próximo mes en Pamplona.

A partir de ahí, el trabajo para desarrollar cada uno de los temas pasa a las seis comisiones (la deportiva y pedagógica; la de disciplina, jurídica y reglamentos; la de instalaciones y material; la de promoción y patrocinio; la médica y lucha contra el dopaje; y la de pelota profesional).

Cada Comisión esta presidida por un miembro que, a poder ser, sea miembro de la Junta Directiva, y sus miembros son elegidos por su residencia próxima a la sede de la FIPV, pero cada federación puede nombrar un comunicante que estará al corriente de los trabajos y podrá intervenir sobre cuestiones concretas. Para ser más operativas, las comisiones se dividen en cuantos comités sean precisos. Hay diez específicos.

Sólo España, Francia y México pueden pagar la cuota

Cada uno de los países miembros de la FIPV debería pagar un canon anual de 250 euros, pero sólo España, Francia y México pueden hacerlo con relativa solvencia. Las demás federaciones, aún en el caso de que pudieran pagar esa cifra, resulta superior el dinero que reciben en material, ayuda a la construcción de un frontón, cursos de elaboración de material, viajes de los pelotaris y un sinfín de conceptos.

La FIPV tiene dos partidas de gasto fijo que apenas puede variar: 200.000 euros en gastos de administración, y otros 50.000 de gestión (viajes, seguros, etc.). El resto de su presupuesto lo dedica a un concepto tan amplio como es el de "Fomento de la pelota", en el que está toda la ayuda a actividades, campeonatos o convenios convenios con países y entidades supranacionales donde la pelota no tiene la estructura que a la FIPV le gustaría. Cuantos más ingresos tenga, más dinero podrá dedicar a esta partida, la más demandada en el día a día federativo. En el último campeonato de cesta punta, por ejemplo, hubo que pagar dos de tres viajes de los filipinos.

350.000 euros de presupuesto

En sus buenos tiempos, la FIPV tuvo 500.000 euros de presupuesto, gracias a patrocinadores como Iberia, que aportaba 75.000. En estos dos últimos años ha bajado a 350.000 euros, cifra establecida en función de los ingresos. Éstos provienen básicamente del Consejo Superior de Deportes (120.000 euros más ayudas puntuales extras en función de actividades subvencionables, caso de un congreso o la elaboración de un dossier como el de obras e instalaciones), el Gobierno de Navarra (empezó con 110.00 euros, ha bajado hasta 45.000 y en la actualidad aporta unos 60.000), el Ayuntamiento de Pamplona (30.000 euros), COI (15.000 euros y hasta 4.000 por algunos cursos). Además, la FIPV percibe de un canon ("siempre que se cobren", explica Ángel Arraiza) por la organización de sus competiciones: 1.500 euros por modalidad en un Mundial sub-22, 3.000 euros por cada modalidad en una Copa del Mundo, y 40.000 euros por un Mundial. La inscripción de un pelotari valdría 10 euros.