El Adarraga, frontón maldito para Titín

21
octubre
2011

Pertenece a Frontón / Pelota Vasca

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A lo largo de su prolongada andadura en el campo profesional, Titín va a tener que pasar de tener que pedir perdón por jugar en el Adarraga a tener que pedir que no le pongan más.
No está siendo en los últimos años un recinto pródigo en éxitos para el de Tricio, de hecho, parece un frontón maldito para sus actuales condiciones. Estas conclusiones se aprecian en la estadística de partidos del riojano en 'su' frontón. Claro que la evolución de la propia edificación está provocando un giro en los resultados cuando el riojano juega en el Cuatro y Medio.
De los 59 partidos jugados por Titín en esta disciplina, 23 los ha disputado en Logroño y de esos 23 partidos en el Adarraga, ha ganado 11 y ha perdido 12. Se podría pensar que la cosa está equilibrada con estas cifras, pero no es así. Sorprendentemente el último ganado por Titín en Logroño fue contra Capellán (22-8) en la edición del 2003. Es decir, hace ocho años. Claro que también es cierto que es en los últimos años cuando el de Tricio ha jugado menos veces en Logroño. Ya que contando su partido contra el de Hervías, la cifra se eleva a media docena.
Frontis lento, suelo rápido
El año 2007 de feliz recuerdo para el delantero riojano por su chapela no jugó ningún partido en Logroño y este dato no deja de ser sorprendente con el paso del tiempo.
Claro que las condiciones del Adarraga, por mucho que parezcan inertes, van sufriendo cambios en sus características. El suelo se cambió precisamente en septiembre del 2003 y ahora luce una pátina espectacular que permite, incluso, ver el reflejo casi completo del pelotari en la cancha. La pelota 'tira' con ganas cuando bota, pero el frontis es otra cosa. Su sonido empeora año a año.
En este dato interviene, por un lado, las múltiples capas de pintura han creado un colchón que amortigua en exceso la pelota y, por otro, los golpeos han eliminado el mortero que sujeta buena parte de las losas bajas lo que provoca un sonido grave, hueco en muchos impactos. Esto ocasiona en un pelotari maduro una menor respuesta de sus golpeos. Es ahora, cuando las fuerzas están más justas, cuando el frontis del Adarraga es un peor aliado para el de Tricio.
Pero no todo es negativo. Lo que se pierde por un lado se gana por otro. Cuando Titín juega por parejas, es precisamente la amortiguación del frontis lo que le permite entrar de aire con facilidad del cuatro en adelante. Y no es difícil adivinar que ante un rival pegador y un frontis generoso, probablemente las opciones para el juego de aire del caracolero se recortarían aún más. En esta disyuntiva de frontis lento y suelo rápido se mueve el Adarraga en la actualidad. No pone, desde luego, fáciles las cosas a los intendentes ni al seleccionador de material a la hora de decidirse. Si se mete material de tiro, se peca de exceso en el bote, si se opta por motelo, la pelota se hunde en el frontis. La tendencia de los últimos años es pecar de defecto en lugar de exceso.
Fuente:larioja.com