Coto privado de Rafa

29
abril
2013

Pertenece a General / Tenis

0 Comentarios
1367228160_extras_portadilla_1

Rafael Nadal se proclamó por octava vez en su carrera campeón del Conde de Godó de Barcelona después de derrotar en la final a Nicolás Almagro. Se trata del cuarto título del balear esta temporada, el 54º de su carrera y el 39º sobre tierra batida.

Rafa Nadal ha ganado las trece finales en las que se ha medido a españoles, la última de ellas ante Nicolás Almagro por un marcador de 6-4 y 6-3 tras una hora y treinta y dos minutos de juego en un choque disputado en la Pista Central del Real Club Tenis Barcelona.

Todo el mundo miraba al cielo antes de empezar el partido. La lluvia amenazaba con interrumpir y desmerecer el espectáculo que se trata de una undécima final entre españoles en la Ciudad Condal, pero los jugadores aguantaron el tipo a pesar de que los paraguas colorearon la grada. Quien mejor pareció adaptarse a las circunstancias fue Almagro, que pisó el acelerador en el arranque del duelo ganando los tres primeros juegos, dos de ellos al resto. Apenas hizo falta un par de intercambios para apreciar el que es uno de los reveses más bonitos -y eficaces- del circuito, golpe con el que el murciano logró marcar el ritmo de un partido que tardó en coger color. Rafa se dio cuenta de que tenía que exigirse un poco más y, a pesar de jugar a la defensiva, logró equilibrar la contienda y recuperar la desventaja adquirida. Las dudas entraron entonces en la cabeza de Nico, que se desinflaba como un globo de helio. El murciano tuvo hasta tres bolas de ruptura en el siempre clave octavo juego que no supo aprovechar. Y claro, cuando perdonas lo acabas pagando. Rafa, en la primera que tuvo a continuación, sentenció el primer set a su favorNadal aprovechó el momento de desconcierto de Almagro, a quien siempre ha ganado (10-0), para poner tierra de por medio en el arranque del segundo acto. El murciano, que tuvo que salvar un 0-40 tras ceder los siete primeros puntos del envite, no pudo aguantar el ritmo marcado por él mismo en el primer parcial y se vio mentalmente doblegado antes de tiempo. Rafa se sintió cada vez más cómodo en pista y, sin brillantez pero con exquista eficiaci, supo leer el partido y hacer bien los deberes para acabar por conseguir el ansiado triunfo. Después de siete meses apartado del circuito por lesión no era fácil hacer seis finales en seis torneos y menos conseguir cuatro cetros. Pero es Nadal, un tenista diferente.

 

Nadal conquista así su cuarto título de la temporada -el primero jugador que alcanza esta cifra- después de coronarse en Sao Paulo, Acapulco e Indian Wells. Y ocho veces en Barcelona, igualando su récord en Montecarlo. Sigue ampliando su registro sobre tierra batida, su superficie predilecta. La hoja de ruta del balear le llevará a jugar sobre la arcilla de Madrid, Roma y Roland Garros.

Fuente:marca.com